Más de 700 extrabajadores de la low cost llevan más de tres meses sin cobrar las indemnizaciones por despidos sin causa ni los acuerdos de retiro voluntario que la empresa firmó con ellos, mientras la aerolínea busca cambiar su imagen bajo el nombre de OCA Air. Los trabajadores denunciaron que Flybondi mantiene un «silencio deliberado» y que los incumplimientos los obligaron a recurrir a la Justicia, donde ya tramitan cientos de expedientes.
Más de 700 extrabajadores de Flybondi, empresa cuyo principal dueño desde 2025 es el empresario Leonardo Scatturice, denunciaron que la compañía todavía no abonó las indemnizaciones por despidos sin causa ni los retiros voluntarios suscriptos desde hace más de tres meses. Según los exempleados, la mayoría de los acuerdos fueron firmados ante escribano público o homologados por el Servicio de Conciliación Laboral Obligatoria (SECLO), instancia administrativa previa a un juicio laboral. Pese a ese respaldo legal, la empresa sigue sin cumplir con las obligaciones asumidas.

En un comunicado, los afectados señalaron que «Flybondi mantiene un silencio deliberado que dejó a cientos de familias en todo el país sin ninguna comunicación sobre cuándo regularizará las deudas, obligándolas a recurrir a la Justicia». Advirtieron además que «cada nuevo incumplimiento fuerza un nuevo proceso judicial, y cada proceso judicial le permite a la empresa ganar tiempo y dilatar una deuda que ya había reconocido por escrito». Los acuerdos fueron firmados por Verónica Fúnes, directora de Recursos Humanos de Flybondi y OCP Tech, mientras que otros fueron homologados por el SECLO.
La crisis no se limita a quienes ya dejaron la compañía. Según la denuncia, los empleados que continúan en actividad tampoco cobraron los sueldos de junio y julio ni el medio aguinaldo. El temor a eventuales represalias laborales impide que muchos expresen públicamente sus reclamos, reflejando «un clima interno de profunda preocupación, hostigamiento e incertidumbre». A esto se sumó que el jueves 6 de agosto, la falta de pago de aportes dejó a trabajadores activos y exempleados sin cobertura de medicina prepaga y obra social.
La situación de los exempleados se suma a un escenario más amplio de incumplimientos que incluye a pasajeros que esperan reembolsos por vuelos cancelados desde hace ocho meses, proveedores que no cobran desde hace meses y deudas millonarias en tasas e impuestos con el Estado nacional y las provincias. La crisis ya trascendió fronteras: en Brasil, la ANAC restringió la venta de pasajes de Flybondi por el alto nivel de cancelaciones y fallas operativas, mientras que en Argentina la empresa continúa comercializando pasajes sin restricciones equivalentes.
Mientras Flybondi busca reconvertirse en una aerolínea de carga bajo el nombre de OCA Air, la deuda con sus exempleados se profundiza. Los trabajadores cuestionaron la falta de intervención de la Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi (ATAF), el gremio que los representa, y reabrieron el debate sobre la capacidad de los sindicatos de empresa para defender a sus afiliados en situaciones de crisis. «No pedimos favores. Exigimos el cumplimiento de los acuerdos firmados», concluyeron.



