
La lechería en Entre Ríos atraviesa una crisis extrema. Mientras los lácteos suben sin parar en los comercios, la actualización del precio al tambero en el último semestre fue de apenas el 0,43%. Una cifra que congela los ingresos rurales frente a la inflación.
Producción en alza, rentabilidad en el «sótano»
El buen clima reactivó la producción, pero no la economía familiar. El productor local Fabio Schneider graficó la realidad del sector: «Estábamos en el vigésimo subsuelo y ahora estamos en el sótano, pero viendo una lucecita». Producir más hoy no cubre los costos fijos.
Asfixia de costos locales
Al congelamiento de ingresos se le suma la presión de factores provinciales que devoran los márgenes operativos:
Impuestos provinciales: Tasas viales y gravámenes asfixiantes para pequeños tambos.
Fletes e insumos: Costos logísticos en alza permanente.
Mal estado de caminos: Dificulta el retiro diario de la materia prima y encarece la operatoria.
Consumo en caída libre
La suba de precios en góndola (cercana al 7,9% en el cuatrimestre) obligó a las familias entrerrianas a recortar el consumo de leche. Esta suba no va al campo, sino a las distorsiones de la intermediación. De continuar así, el cierre de tambos familiares destruirá el empleo en los pueblos del interior.
Por Fabio Schneider, Productor Tambero Familiar, (Cuenca Lechera de Entre Ríos)



