
La contadora pública e integrante de la familia propietaria del flamante tambo robotizado Jersey + en María Juana (Santa Fe) repasa el valor del legado familiar iniciado por su padre Javier, el impacto de la tecnología DeLaval para superar los prejuicios sobre el trabajo rural y la búsqueda de eficiencia por encima de la escala productiva.
En el marco de la jornada inaugural de Jersey +, el primer establecimiento lechero robotizado de la raza Jersey en Argentina, Rocío Dalmasso —contadora pública y parte de la nueva generación al frente de la empresa familiar— analizó el entramado humano, tecnológico y financiero que sostiene al megaproyecto inaugurado en María Juana (Santa Fe).
El establecimiento, que integra tres robots de ordeño DeLaval VMS™, galpón de compost y camas freestall, no solo representa un salto tecnológico en la cuenca láctea, sino la consolidación de un proceso de recambio generacional que honra la memoria de su padre, Javier Dalmasso, histórico referente tambero de la firma fallecido en 2011.
“Mis recuerdos de chica son 100% en el campo: subirme a la moto con mi papá, darle la mamadera a los terneritos y entrar a la fosa de la sala de ordeñe. Él era un apasionado del tambo y me hacía participar de todo lo que le gustaba. Ahí radica el secreto para que el recambio generacional se dé sin traumas: cuando te criás viendo esa pasión, se termina convirtiendo en tu propio ADN”, expresó Rocío.
Redefinir el trabajo en el tambo para atraer a los jóvenes
Frente a la problemática global sobre la escasez y retención de recursos humanos en la lechería —un desafío que afecta tanto a la Argentina como a potencias como Nueva Zelanda o Estados Unidos—, Dalmasso remarcó que la incorporación de tecnología es el puente fundamental para romper mitos históricos sobre la actividad.
- Imagen tradicional vs. tecnología real: Destacó que persiste un prejuicio social sobre el tambo asociado al esfuerzo físico extremo, la bosta y el barro.
- El perfil del nuevo trabajador rural: Sostuvo que establecimientos como Jersey + demuestran que el operario actual gestiona software, analiza datos y monitorea procesos desde computadoras, eliminando la rutina de ordeñe manual.
“Jersey + es un ejemplo para que la gente y los pibes se contagien. Muestra que hay computadoras, robótica y otro tipo de mano de obra. El operario ya no tiene que ir a sentarse al lado de la vaca a ordeñar; hoy la actividad pasa por la tecnología y el manejo de información”, remarcó.
La mirada contable: eficiencia y control por sobre la escala
En su rol de contadora pública de la firma, Rocío se refirió a la complejidad de gestionar las múltiples variables que inciden en la rentabilidad de un sistema robotizado intensivo.
- Gestión de variables: Subrayó la importancia de administrar, controlar y medir con precisión matemática el rendimiento de cada insumo dentro de un entorno altamente informatizado.
- Escala vs. Eficiencia: Aclaró que la meta de Jersey + no es la acumulación masiva de hectáreas o de cabeza de ganado, sino maximizar la productividad por individuo y la calidad del producto final.
“El crecimiento depende de los objetivos: si tu meta es solo sacar muchos litros, tenés que escalar en cantidad de vacas. Nosotros hoy lo que buscamos es la eficiencia pura: hacer cada parte del proceso lo más óptimo, preciso y eficiente posible”, explicó.
El rol de la mujer en la lechería
Consultada sobre la visibilidad de las mujeres en los espacios de decisión dentro de las empresas agropecuarias, Dalmasso dejó una reflexión sobre el recambio de liderazgo en el sector rural.
“La mujer está y acompaña siempre; en cada productor que encontrás hay esposas, hijas, nietas o primas participando del proyecto. Quizás históricamente el hombre llevó el rol visible hacia afuera, pero la mujer está ahí en la gestión diaria: solamente hay que prender un poco más la luz para verlas”, concluyó.



