
Los últimos meses dejaron distintas referencias para el mercado de hacienda lechera en las principales plazas de Córdoba y Santa Fe. Los resultados de cuatro remates realizados en Rafaela, San Vicente, Villa María y Pozo del Molle muestran un escenario en el que la oferta encuentra compradores, aunque con valores que todavía se mantienen contenidos respecto de los niveles históricos.
En el segmento de reposición, las vaquillonas Holando adelantadas, al parir y paridas se están negociando mayoritariamente en una franja de entre $2,8 y $3,5 millones, con máximos superiores cuando entran en juego animales de genética o características productivas destacadas.
Tomando como referencia el valor de la leche, el precio de la vaquillona de tambo se ubica actualmente en el equivalente a entre 5500 y 6000 litros de leche, una relación que permite dimensionar el esfuerzo que implica para los productores recomponer y ampliar sus rodeos.
Rafaela: las vaquillonas adelantadas y paridas promediaron $3 millones
En Rafaela, en el marco de la 119.ª Expo Rural Rafaela, Guillermo Lehmann llevó adelante un remate especial de Holando y reproductores.
La categoría de vaquillonas Holando adelantadas y paridas reunió 198 cabezas, con un precio máximo de $4.100.000 y un promedio de $3.044.242.
Por su parte, las vaquillonas Holando para entorar alcanzaron un máximo de $1.750.000, con un promedio de $1.689.846 para las 65 cabezas comercializadas.
También se ofrecieron vaquillonas Jersey adelantadas y paridas, categoría que registró un máximo de $3.000.000 y un promedio de $2.862.500, sobre un total de 20 animales.
En reproductores, los 14 toros Holando vendidos alcanzaron un máximo de $9.500.000 y un promedio de $7.928.571.
San Vicente: un promedio de $2,8 millones para las Holando adelantadas y paridas
En San Vicente, Santa Fe, Guillermo Lehmann realizó otro remate especial de Holando y reproductores, en el marco de la 28.ª Fiesta Nacional de la Cosechadora.
Las 120 vaquillonas Holando adelantadas y paridas alcanzaron un máximo de $3.500.000, mientras que el promedio fue de $2.816.583.
En la categoría de vaquillonas Holando en edad de servicio, las 70 cabezas comercializadas tuvieron un máximo de $1.650.000 y un promedio de $1.507.143.
Las vacas Holando secas también tuvieron una participación importante: sobre 27 cabezas, el máximo fue de $4.000.000 y el promedio de $3.370.370.
En Jersey, las 20 vaquillonas adelantadas y paridas alcanzaron un máximo de $3.400.000 y un promedio de $2.830.000.
Los toros Holando, por su parte, registraron un máximo de $8.500.000 y un promedio de $6.933.333.
Villa María: hasta $3,55 millones por las vaquillonas paridas
En Villa María, el remate de vaquillonas Holando Argentino y toros puros de pedigree, realizado por Scaglia S.A. el viernes 17 de julio, mostró una clara diferencia de valores según el estado reproductivo.
Las vaquillonas paridas se comercializaron entre $3.250.000 y $3.550.000, mientras que las vaquillonas al parir se ubicaron entre $3.200.000 y $3.450.000.
Para las vaquillonas con seis a siete meses de preñez, los valores oscilaron entre $2.800.000 y $3.000.000. En tanto, las vaquillonas atrasadas se negociaron entre $2.400.000 y $2.750.000.
Las vaquillonas para entorar encontraron compradores entre $1.500.000 y $1.850.000, mientras que las vaquillonas medianas se ubicaron entre $1.100.000 y $1.450.000.
En reproductores, los toros puros de pedigree alcanzaron valores de entre $6.200.000 y $7.000.000, con plazos de pago de entre 90 y 150 días.
Pozo del Molle: genética de elite con máximos de $22 millones
Un capítulo aparte merece el remate de Cabaña La Leoncita, de Marcelo Rasino, realizado el domingo 13 de septiembre en el marco de la Expo Pozo del Molle.
La subasta se caracterizó por la presencia de genética de alto nivel, con compradores que llegaron desde distintos puntos en busca de animales destacados.
Se vendieron ocho terneras hembras de genética destacada, con un precio máximo de $22 millones. La segunda ternera alcanzó los $21 millones, adquirida por la misma firma.
Entre los animales en producción, se destacaron cuatro vacas. Una vaca de segundo parto, parida y con producciones cercanas a los 45 litros diarios, alcanzó valores de entre $4.000.000 y $4.500.000.
Las vaquillonas paridas se comercializaron entre $3.500.000 y $3.700.000, mientras que las vacas paridas de segundo y tercer parto rondaron los $3.000.000.
En el caso de las vaquillonas preñadas, con parición prevista para octubre-noviembre, los valores estuvieron entre $2.800.000 y $3.100.000.
Finalmente, las vaquillonas para entorar, de entre 370 y 400 kilos, se vendieron entre $1.800.000 y $2.000.000. El remate se realizó con un plazo de ocho cuotas.
La reposición encuentra compradores, pero con valores contenidos
Los resultados de estas cuatro subastas muestran un mercado con demanda efectiva para la hacienda lechera, pero también con precios que todavía se encuentran por debajo de las referencias históricas.
En el mercado comercial, las vaquillonas adelantadas, al parir y paridas se concentran en torno a los $2,8 a $3,5 millones, dependiendo principalmente del estado reproductivo, la calidad y la genética.
La referencia de 5500 a 6000 litros de leche permite dimensionar el actual valor de reposición para el productor. Si bien la hacienda se vende y no queda oferta sin colocar, el precio obliga a los tambos a evaluar cuidadosamente cada incorporación al rodeo.
Al mismo tiempo, los remates muestran que existe un mercado claramente diferenciado para la genética superior. El caso de La Leoncita, con terneras que alcanzaron los $22 millones, demuestra que cuando el animal ofrece características excepcionales y potencial genético, los valores se despegan ampliamente de los de la hacienda comercial.
Así, mientras la reposición general se mueve en una banda relativamente acotada, la genética de élite mantiene un mercado propio, con compradores dispuestos a pagar valores muy superiores cuando el animal puede generar un impacto diferencial en el rodeo.



