
Comerciantes, residentes y turistas describen cierres de negocios, dificultades para comprar alimentos y una fuerte presencia policial en distintos puntos de la ciudad, pese al retorno de más de 40.000 migrantes a Marruecos.
Ceuta, ciudad autónoma española en el norte de África, continúa registrando testimonios de inseguridad y desabastecimiento entre vecinos y visitantes, según relatos recogidos este viernes por medios locales y agencias de noticias. Las autoridades señalaron una cierta estabilización de la situación durante la jornada, pero varios comerciantes y residentes describieron un panorama de tensión en las calles.
Carlos Guerrero, vecino de Ceuta y propietario de un bar, declaró a la cadena de radio Onda Cero que se vio obligado a cerrar su comercio por la gravedad del contexto. “Esto es una invasión. Están por la calle, te intentan robar, están intentando comer, beber…”, expresó. En su relato, Guerrero afirmó que intentó retomar la actividad este viernes, pero volvió a cerrar poco después: “He abierto el bar esta mañana y he tenido que cerrarlo. Nos han llamado racistas porque no les atendemos. Entran en manada y, una vez que entran dentro del bar, empiezan a quitar todo lo que pillan. Estamos desprotegidos”. También sostuvo que muchos residentes permanecen en sus viviendas por temor a salir: “En la calle solo están ellos y la Policía, son los únicos. Mañana Dios dirá”.
Una vecina, cuyo nombre no fue precisado, relató a Europa Press que decidió viajar a la Península para abastecerse. “Hemos visto que en Mercadona había una avalancha, y estábamos sin comida y sin leche para mi hijo”, contó. La mujer explicó que dejó a su hijo de cinco años al cuidado de familiares y que planea regresar a Ceuta este sábado una vez que haya realizado las compras necesarias.
La situación también afectó a turistas. Ahmed, ciudadano español residente en Bruselas, y su pareja Wesal decidieron adelantar su regreso. “No hemos podido comprar comida ni bebida. Mi mujer tiene miedo”, declaró. Según relató, tenían previsto permanecer en Ceuta hasta el 5 de agosto, pero optaron por marcharse antes debido a la inseguridad que dicen haber percibido en las calles. “España se queda en mi corazón, volveré a Ceuta cuando aseguren que esto no pasa de nuevo”, concluyó.
Según los últimos datos oficiales mencionados en el texto, más de 40.000 migrantes habrían regresado a Marruecos. A pesar de ello, varios vecinos consideran que el clima de tensión continúa y que la normalidad aún no se recuperó plenamente.



