
Según un relevamiento de Bumeran, el salario promedio pretendido en marzo fue de $1.786.395 brutos, con una suba interanual del 18,79%, frente a un IPC del 32,6%. La brecha de género se redujo al 7,70%.
Por primera vez desde 2024, el salario promedio que pretenden los trabajadores en Argentina se ubicó por debajo de la inflación acumulada durante el primer trimestre del año. Así lo reveló el último relevamiento del mercado laboral elaborado por Bumeran, que mostró un cambio de tendencia en las expectativas salariales en un contexto de persistente aumento de precios.
De acuerdo con el informe, el salario bruto promedio pretendido por los trabajadores alcanzó en marzo los $1.786.395, lo que representó un incremento mensual del 1,74% y una suba interanual del 18,79%. Este último valor se ubicó claramente por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en el mismo período fue del 32,6%. “Durante el primer trimestre de 2026, el salario pretendido promedio registró un incremento acumulado del 3,16%, mientras que la inflación acumulada fue del 9,4%. Los salarios se posicionaron 6,23 puntos porcentuales por debajo”, explicó Federico Barni, CEO de Bumeran en Jobint.
El estudio también evidenció una amplia dispersión en las pretensiones salariales según el nivel de experiencia. Los puestos de jefe o supervisor solicitaron en promedio $2.596.509, con una suba del 0,47% frente a febrero, los perfiles junior registraron una pretensión promedio de $1.329.862, con una suba del 1,69% en el mes. En los niveles semi senior y senior, el puesto con menor pretensión fue Servicios, con $950.000 por mes.
En cuanto a la brecha de género, el informe mostró una leve reducción. En marzo, los hombres pretendieron en promedio $1.818.636 y las mujeres $1.688.663, lo que implicó una diferencia del 7,70% a favor de los varones, el nivel más bajo en lo que va de 2026. En enero la brecha había sido del 14,05% y en febrero del 8,34%. El achicamiento se explica en parte por una variación mensual del salario femenino del 1,79%, superior al 1,19% registrado entre los hombres. No obstante, la disparidad se acentúa en los niveles jerárquicos, donde la brecha alcanza el 14,27%.
Por otra parte, el relevamiento analizó la demanda laboral y el comportamiento de los postulantes. Los puestos más buscados por las empresas en marzo fueron los vinculados a Ventas (11,80% de los avisos), Comercial (8,89%) y Administración (5,61%). En cambio, los roles más elegidos por los candidatos fueron Almacén, Depósito y Expedición (11,15% de las postulaciones), Producción (10,74%) y Administración (9,09%). El estudio también detectó que, en los tres niveles de seniority, la cantidad de postulaciones masculinas supera a las femeninas, un dato que el informe no analiza en profundidad pero que abre interrogantes sobre la participación de las mujeres en ciertos sectores.
El informe de Bumeran refleja así un escenario complejo para los trabajadores argentinos, cuyas expectativas salariales se ajustan a la baja en términos reales frente a una inflación que aún no termina de ceder. Mientras las empresas buscan perfiles vinculados a ventas y comercio, los postulantes se inclinan mayoritariamente por roles operativos y de depósito, lo que evidencia un desacople entre la oferta y la demanda laboral. Para los especialistas, esta moderación en las pretensiones podría anticipar una mayor prudencia en las negociaciones paritarias del próximo semestre, aunque todo dependerá de la evolución de los precios y del ritmo de reactivación económica.



