
Una causa judicial en Buenos Aires involucra a una médica residente y a un anestesista, sospechosos de desviar drogas de control estricto para su uso fuera del ámbito hospitalario.
Una investigación judicial en la Ciudad de Buenos Aires tiene como protagonistas a Delfina «Fini» Lanusse, una médica residente, y al anestesista Hernán Boveri. Ambos profesionales están imputados por administración fraudulenta y hurto de fármacos.
La causa, que se abrió tras la muerte de otro anestesista, busca determinar el destino de drogas de control estricto, como propofol y fentanilo, sustraídas del stock hospitalario. Según la investigación, estos insumos habrían sido desviados para su uso en reuniones privadas, denominadas informalmente «Propo Fest».
El presunto método consistiría en declarar el uso de medicamentos en pacientes que no los recibieron o en reportar descartes que no ocurrieron. La justicia también analiza si existía una red más amplia de profesionales involucrados y el origen de los fondos para un estilo de vida de alto poder adquisitivo exhibido por uno de los imputados en redes sociales.
Actualmente, el sumario es secreto y se continúa recabando pruebas para esclarecer el alcance total de los hechos denunciados.



