Los sindicatos más combativos alineados en el FreSU buscan fortalecer su estructura federal y definir un plan de acción propio frente a las políticas del Gobierno, en medio de crecientes tensiones con la conducción de la CGT y un escenario marcado por conflictos laborales y reclamos salariales.
Los sectores más combativos del sindicalismo argentino volverán a la actividad la próxima semana con una agenda propia y por fuera de la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT), en un intento por consolidar el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) como un espacio de articulación gremial con presencia nacional.
El espacio, que reúne a sindicatos críticos de la central obrera como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, el gremio de Pilotos y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), retomará su actividad tras dos semanas de relativa pausa, marcadas por conflictos internos y situaciones particulares de algunos de sus principales dirigentes.
Durante ese período, dos de sus referentes, Abel Furlán y Rodolfo Aguiar, debieron concentrarse en problemáticas propias de sus organizaciones. Furlán fue recientemente reelecto como secretario general de la UOM en un proceso atravesado por controversias judiciales vinculadas a la postergación de las elecciones y denuncias de presuntas irregularidades.
Por su parte, Aguiar encabezó distintas medidas de fuerza de ATE en rechazo a despidos y recortes en el sector público, en el marco del ajuste impulsado por el gobierno nacional. Según datos difundidos por gremios estatales, desde el inicio de la actual gestión se registraron miles de cesantías en diferentes áreas del Estado.
En este contexto, el Fresu convocó a una reunión considerada clave para el próximo viernes a las 18.30 en la sede del Sindicato de Molineros. Allí buscarán avanzar en la construcción territorial del frente y definir posibles medidas de acción conjunta.
Este 24 de marzo, a 50 años del último Golpe de Estado que inició la Dictadura de 1976, el FreSU ya anunció que va a marchar desde las 12 horas por Av de Mayo y 9 de Julio en CABA. Además, fuentes internas adelantaron que “el viernes 27 los gremios de la CGT que integran el Fresu volverán a reunirse en Molineros para planificar una estrategia que permita federalizar el espacio”.

En los últimos meses, este armado sindical ganó visibilidad a partir de paros y movilizaciones en rechazo a la reforma laboral promovida por el gobierno de Javier Milei, la cual —según sostienen los sindicatos— implicaría un retroceso en derechos laborales históricos y un debilitamiento de los mecanismos de negociación colectiva.
La reactivación del Fresu también deja en evidencia las tensiones crecientes dentro del movimiento obrero organizado. Mientras un sector cuestiona lo que considera una actitud pasiva de la conducción de la CGT frente a las políticas de ajuste, los gremios más críticos buscan posicionarse como una alternativa más confrontativa en defensa del empleo y el poder adquisitivo de los trabajadores.
Con este nuevo impulso organizativo, los sindicatos que integran el Fresu apuestan a fortalecer su coordinación y ampliar su influencia en el escenario gremial argentino, en un contexto económico y social que anticipa nuevos focos de conflictividad laboral.



