

Mendoza es una promesa del cobre que todavía no tiene fuerte exploración para mostrar, pero que probablemente será uno de los grandes protagonistas los próximos años.Una señal de esto es que Kobrea, una minera canadiense, amplió sus planes de sondaje antes de que termine su primera campaña.
La empresa anunció a principios de marzo que gracias a los buenos resultados en un proyecto que se encuentra explorando en el sur de la provincia iba a sumar más metros a su campaña actual. Sustentó la decisión en que dieron con zonas con cobre, oro y molibdeno.
Esto es una señal para el sector minero en general. Es que si bien Mendoza está años atrás en exploración en comparación con otras provincias, es auspicioso que la primera campaña que se autorizó justifique sumar más inversión en pleno trabajo. Habla también del potencial cuprífero de esta zona del país, confirmando lo que la bibliografía minera ya anticipó: en el sur de la provincia cuyana puede haber grandes yacimientos de cobre que podrían darle a Argentina continuidad en la explotación del metal.
Mendoza, una duda en el mapa del cobre
Las políticas antimineras que surgieron en la década de 2010 en el territorio mendocino hicieron que la exploración de minerales metalíferos quede en pausa también durante ese tiempo. Con una ley como la 7.722, no había interés de inversores de buscar minerales que luego no iban a poder explotar.
Las autoridades de la provincia cuyana han reconocido que están años atrasados en exploración respecto a vecinos, lo que implica que hoy haya solo un proyecto avanzado en la provincia: PSJ Cobre Mendocino. Aun así, el potencial es reconocido: la cordillera mendocina puede tener gigantes metalíferos tales como El Pachón, Taca Taca o Vicuña.
Además del conocimiento geológico que hay sobre la zona, del otro lado del límite, en el lado chileno, hay gigantes productores de cobre como las operaciones Los Bronces, El Teniendo y El Soldado. Lo que falta de este lado es más inversión en exploración para empezar a dar con zonas ricas en cobre, oro, plata y otros metales.
Malargüe, la apuesta al cobre en el sur
Los departamentos del sur de Mendoza tienen más historia minera y licencia social para avanzar con nuevos proyectos. Por eso en la nueva etapa buscando más aceptación de la industria decidieron enfocar la exploración en esta parte del territorio provincial.
Así nació una zonificación en áreas de interés, donde empezó la exploración en el denominado Distrito Minero Occidental de Malargüe. Ahí es donde opera Kobrea, una exploradora junior que fue la primera en conseguir el aval ambiental para hacer perforaciones durante la temporada 2025-2026.
Para este año tenían planificados 1.500 metros lineales de sondajes, con los que iban a empezar a caracterizar la zona y confirmar si debajo de la superficie había cobre. Hubo ya trabajos de prospección superficial que tenían resultados alentadores, pero es clave que puedan obtener muestras del subsuelo y que estas sean positivas.
Según anunció la firma en febrero, lograron el objetivo y encontraron lo que parece ser un cuerpo con buenos valores de cobre. En algunas partes de las muestras dieron con contenidos de hasta 1,6% de cobre, que es un valor alto, ya que la mayoría de los yacimientos tienen en promedio leyes menores al 1%.
Gracias a estos datos Kobrea anunció que seguirán explorando más metros durante esta temporada, para tener más información a mano durante la planificación de la próxima campaña. Según confirmaron, avanzará con 600 metros más de diamantina, el tipo de perforación que están usando.
Si bien es una campaña menor, El Perdido está en una fase clave: cada centenar de metros (que cuestan cada uno entre 100 y 200 dólares) depende de los resultados anteriores. Mientras sigan confirmando que hay potencial mineral seguirán avanzando, ya que por estar en una fase inicial se trata de la etapa de inversión más riesgosa.
Una buena señal para exploradores
Que el potencial geológico ya tenga confirmación, al menos en ese primer proyecto, puede alentar a más inversores. La apuesta por reforzar la exploración en la provincia cuyana tuvo que pasar por varias fases políticas para lograr esta primera campaña.
Es que Mendoza cambió su protocolo para otorgar las declaraciones de impacto ambiental a cada empresa que quiere explorar, para afianzar la licencia social. Mientras en otras partes es un proceso administrativo que solo involucra a las autoridades del ministerio o secretaría de minería, en este caso las aprobaciones pasan por la Legislatura provincial.
La decisión tiene que ver con que las autoridades buscan construir confianza en el sector, después de años de cruces con agrupaciones antimineras y políticas oficiales que iban en contra de la industria.
Que Kobrea haya logrado buenos resultados en valores técnicos, sumado a que consiguieron atravesar el proceso administrativo y legal para llegar a una primera campaña, se convierte en un aliciente para el resto de las exploradoras, que tienen como tarea principal recuperar más de 15 años de falta de exploración en Mendoza.



