En medio de un clima de fuerte tensión interna y cuestionamientos judiciales, la conducción de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) resolvió este miércoles avanzar con la elección de autoridades nacionales a pesar del fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que había dispuesto la postergación del proceso. La decisión fue tomada tras un Congreso del liderazgo sindical, que definió tanto la lista como la estrategia política para enfrentar el nuevo escenario. Abel Furlán resultó reelecto con el apoyo de 215 de los 270 representantes votantes.
La UOM optó por continuar con la votación del Colegio Electoral como estaba previsto originalmente, en un gesto interpretado como una señal de fortaleza política de la conducción que encabeza Abel Furlán. La determinación se conoció antes del mediodía, luego de intensas deliberaciones motivadas por el amparo judicial presentado por la opositora Lista Naranja.
El Colegio Electoral de la UOM se desarrolló en un Hotel sindical en San Telmo, con asistencia de los representantes de todas las seccionales del país.
Como ya había adelantado InfoGremiales, Furlán contó con un respaldo mayoritario: lo apoyaron 48 de las 53 seccionales de todo el país. Solo se manifestaron en contra la seccional Capital, San Nicolás, Villa Constitución, Santa Fe y La Plata.
De la votación, en la que estaban habilitados para votar 276 representantes en el Colegio Electoral, participaron 270 electores. Furlán consolidó una mayoría del 80% de los votos (215 de los 270 votantes). Este resultado refleja una unidad granítica dentro del gremio y un fuerte aval a la estrategia sindical llevada adelante hasta el momento.
Como dato relevante, el quiebre interno entre Abel Furlán y Naldo Brunelli está confirmado. Furlán seguirá al frente del gremio pero Brunelli, secretario general de la seccional de San Nicolás, ya no será el número dos de la UOM.
En cambio, el nuevo secretario adjunto a nivel nacional será Daniel Daporta, secretario general de la seccional Avellaneda. Históricamente, en la UOM, el triángulo de hierro de conducción eran las seccionales Capital, Avellaneda y Rosario. Con Capital afuera, tras la caída de Antonio Caló hace dos años y su sucesor Roberto Bonetti en modo opositor, y Campana arriba encabezada por el propio Furlán, ya se empiezan a contar los votos en el colegio electoral.

El fallo judicial había ordenado suspender la proclamación de autoridades en la seccional Zárate-Campana por presuntas irregularidades en ese proceso electoral, una medida cautelar que, según interpretaron sectores cercanos al oficialismo gremial, no debía extenderse automáticamente a la elección nacional. En ese contexto, la conducción metalúrgica evaluó que estaban dadas las condiciones políticas y estatutarias para seguir adelante.
La decisión también se apoya en el fuerte respaldo interno que Furlán había logrado previamente, con el apoyo de 47 de las 53 seccionales del país y cerca del 85% de los votos del Colegio Electoral, un dato que en el oficialismo consideran determinante para legitimar la continuidad del proceso institucional del gremio.

Desde sectores alineados con la actual conducción de Furlán sostienen que las denuncias judiciales y las presentaciones opositoras forman parte de una estrategia para condicionar el proceso electoral interno. En esa línea, ya habían denunciado la existencia de supuestas “operaciones mediático-judiciales” destinadas a debilitar a la actual conducción en la antesala de la definición de autoridades.
Con este escenario, la resolución de avanzar con la votación marca un nuevo capítulo en la disputa interna de la UOM, en un contexto donde no sólo se definió la conducción formal del sindicato sino también el rumbo político de una de las organizaciones industriales más relevantes del país frente al actual contexto económico y laboral.



