
El film dirigido por Francesco Amato, estrenado en 2020, narra la historia de una madre que prepara obsequios para su hija antes de morir. Está protagonizado por Vittoria Puccini, Benedetta Porcaroli y Edoardo Leo.
Netflix tiene entre su catálogo una película italiana disponible para ver este sábado: 18 regalos, una producción dirigida por Francesco Amato que llegó a la plataforma en 2020. El film combina drama y romance a partir de una historia marcada por la maternidad, la enfermedad y la ausencia.
La película está protagonizada por Vittoria Puccini, Benedetta Porcaroli y Edoardo Leo. La historia se centra en los vínculos familiares y en la manera en que una persona puede seguir presente en la vida de otra a través de los recuerdos, incluso después de su muerte.
La trama comienza con Elisa, una mujer embarazada que recibe un diagnóstico que cambia sus planes. Al saber que no podrá acompañar durante muchos años a la hija que está por nacer, busca una manera de mantenerse cerca de ella a pesar de su ausencia.
Después del nacimiento de Anna, Elisa muere. Antes de despedirse, prepara una colección de regalos para su hija. La idea es que Anna reciba uno cada año en su cumpleaños hasta cumplir los 18. De esta manera, cada obsequio funciona como un recuerdo de su madre durante las distintas etapas de su crecimiento.
Con el paso de los años, los regalos se convierten en un puente entre ambas. Sin embargo, también hacen presente la ausencia de Elisa. Cuando Anna llega a la adolescencia, la relación con una madre a la que nunca pudo conocer personalmente se vuelve más complicada.
La película está inspirada en la historia real de Elisa Girotto, una mujer italiana de Treviso que recibió un diagnóstico de cáncer de mama mientras estaba embarazada. Murió a los 40 años, poco después del nacimiento de su hija, y antes de morir preparó regalos para sus futuros cumpleaños.
A partir de esa experiencia, 18 regalos construye una historia de ficción sobre el duelo, los recuerdos y el vínculo entre una madre y una hija. La película muestra cómo esos recuerdos pueden convertirse en una forma de compañía y mantener vivo un lazo familiar pese a la ausencia.



