
El remate especial realizado junto a Adecoagro dejó una foto clara del momento que atraviesa el negocio lechero: valores firmes para la reposición, demanda sostenida y un cambio silencioso en la genética.


El remate especial realizado junto a Adecoagro dejó una foto clara del momento que atraviesa el negocio lechero: valores firmes para la reposición, demanda sostenida y un cambio silencioso en la genética.