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Techint despidió a otros 14 trabajadores en SIAT Tenaris y la UOM Avellaneda denunció violación de la conciliación obligatoria

La empresa del grupo Techint envió nuevos telegramas de despido a personal de planta permanente de SIAT Tenaris en Valentín Alsina, en plena vigencia de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo bonaerense. El conflicto, que comenzó a fines de junio con 150 despidos, se profundiza en medio de la disputa entre el Gobierno y Paolo Rocca por la provisión de caños para el gasoducto de Vaca Muerta.

El Grupo Techint violó la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires al despedir a otros 14 trabajadores en su planta SIAT de Valentín Alsina, en el partido de Lanús. La medida, que vence el viernes, había sido solicitada por la UOM tras los 150 despidos anunciados a fines de junio. El delegado Dylan Paz confirmó a Buenos Aires/12 que «en este caso, ya no se trata de contratos no renovados, cuya legitimidad nosotros discutimos, sino lisa y llanamente de despidos de personal de planta permanente». El sindicato local ya notificó al ministerio de las últimas actuaciones y ahora corresponde definir si se aplican sanciones pecuniarias o se inician demandas judiciales.

La decisión empresaria, que implica una reducción del personal cercana al 50%, es el capítulo final de una disputa que comenzó a fines del año pasado, cuando el presidente Javier Milei bautizó a Paolo Rocca como «Don Chatarrín de los tubitos caros» y la relación entre ambos se terminó de romper. Hasta entonces, Rocca había sido uno de los principales soportes corporativos del gobierno libertario, al punto de prestarle sus cuadros para ocupar cargos públicos, como el titular de YPF, Horacio Marín. El origen de la disputa fue la diferencia entre las cotizaciones para proveer caños al gasoducto entre Vaca Muerta y Golfo San Matías: según Milei, los de Techint eran 40% más caros que los de su competidora india, Welspun Corporation.

Durante este último mes, la planta funcionó aproximadamente al 50% de su capacidad operativa. «Aparecen encargos de las empresas petroleras pero son cosas muy chicas, que no tienen continuidad garantizada», sostuvo Paz. La empresa argumenta que la crisis se debe a la caída de la actividad y la falta de pedidos, aunque los trabajadores señalan que la causa primigenia de los despidos hay que buscarla en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que permite a las empresas de sectores estratégicos importar insumos y bienes de capital con arancel cero, en detrimento de la industria local.

La planta SIAT, dedicada a la terminación de los caños sin costura que se fabrican en Campana, había sido clave durante la construcción del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner en 2022 y 2023. Ahora, la pérdida del contrato para proveer caños a la nueva obra de Vaca Muerta, sumada a la apertura de importaciones, dejó a la planta sin su principal fuente de trabajo. La conciliación obligatoria, que vence este viernes, podría ser el último recurso para frenar la sangría de puestos antes de que los trabajadores inicien un plan de lucha.

El caso de SIAT refleja el impacto del RIGI en el empleo industrial. La ley permite la importación de insumos con arancel cero, lo que encarece la producción local y fomenta los despidos. Rocca ya había amenazado con cerrar su planta perder una licitación frente a una empresa india, que se quedó con la provisión de caños de Vaca Muerta.

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