
El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, confirmó que el Grupo Clarín avanza en una inversión de gran escala en la provincia: una planta de celulosa que podría marcar un punto de inflexión para la forestoindustria local y convertirse en el primer proyecto del sector bajo el régimen de incentivo a grandes inversiones.
El mandatario provincial reveló que mantuvo una reunión con Alejandra Aranda, titular de ARPULP S.A., vinculada al holding de medios, para iniciar el camino hacia la instalación de una planta destinada a industrializar fibra de pino de alta calidad.
“Hoy dimos un primer paso muy importante para el desarrollo de nuestra querida provincia”, afirmó Valdés a través de sus redes sociales, donde compartió imágenes del encuentro.
Grupo Clarín invierte en una planta de celulosa: dónde se instalaría y quiénes participan
Según trascendió, el proyecto tendría como ubicación el Puerto y Parque Industrial de Ituzaingó, un polo logístico clave inaugurado el año pasado y pensado justamente para atraer inversiones industriales de gran escala.
El Grupo Clarín no avanzaría en soledad: estaría acompañado por otro inversor privado, cuya identidad aún no fue revelada. La participación de socios estratégicos es habitual en este tipo de desarrollos, que requieren altos niveles de financiamiento y tecnología.
El holding ya tiene presencia en el negocio forestal a través de Papel Prensa, y uno de sus principales accionistas, José Antonio Aranda, cuenta con importantes extensiones de tierras forestales y arroceras en Corrientes, lo que refuerza la lógica productiva del proyecto.
2.000 millones de dólares para Corrientes: una inversión que cambia el mapa industrial
De concretarse, la planta sería la primera de este tipo en instalarse en Argentina desde la puesta en marcha de Arauco Argentina (ex Alto Paraná) en 1982, hace más de cuatro décadas.
El proyecto en carpeta contempla una planta de pasta celulósica de fibra larga con una capacidad estimada de alrededor de 600.000 toneladas anuales, es decir, aproximadamente el doble de la capacidad de la instalación que Arauco posee en Puerto Esperanza, Misiones.
Se trata de un salto significativo en escala industrial, con potencial impacto en exportaciones, generación de empleo y desarrollo de cadenas de valor vinculadas a la actividad forestal.
RIGI: la clave para destrabar inversiones
La iniciativa también podría marcar un hito en el marco del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), impulsado por el gobierno de Javier Milei para atraer capitales de gran porte.
Hasta ahora, si bien sectores como energía, minería y agroindustria lograron activar proyectos bajo este esquema, la forestoindustria no había conseguido concretar anuncios de relevancia.
En ese contexto, la planta impulsada por el Grupo Clarín podría convertirse en el primer proyecto del sector en aprovechar los beneficios del régimen, lo que abriría la puerta a nuevas inversiones.
Expectativa por el anuncio oficial
Si bien el gobernador confirmó que el proyecto está en carpeta, aún no existe un anuncio formal por parte de la empresa. No obstante, fuentes del sector aseguran que la comunicación oficial sería inminente.
La iniciativa se inscribe en una estrategia provincial que ya venía siendo impulsada durante la gestión de Gustavo Valdés, y que continúa bajo la actual administración, con foco en posicionar a Corrientes como un polo forestoindustrial de referencia en la región.
De avanzar, la inversión no solo reconfiguraría el mapa productivo local, sino que también pondría a prueba la capacidad del país para atraer proyectos industriales de largo plazo en un contexto económico desafiante.
