Los trabajadores de Nueva Cotar de la Gente presentaron una propuesta para convertirse de forma definitiva en los propietarios de la planta. La iniciativa, formalizada por la cooperativa de trabajadores que gestiona la empresa desde 2022, propone compensar el valor de la adjudicación utilizando los créditos laborales que quedaron a su favor del proceso que derivó en la quiebra.
La cooperativa Nueva Cotar de la Gente tiene 120 asociados y produce entre 150 y 200 mil litros de leche diarios. “Creemos que para la ciudad es un hito poder sostener la industria láctea que han consumido sus padres, sus abuelos y sus bisabuelos”, celebró Emiliano Medín, presidente de la cooperativa.
El expediente ya está en la Justicia y los trabajadores se ilusionan con que el proceso de recuperación de Cotapa, en Entre Ríos, marque una jurisprudencia favorable. La presentación fue ingresada antes de que inicie la feria judicial y este lunes, con la vuelta de la actividad, salió de trámite interno para empezar a tener los primeros movimientos en el juzgado. La propuesta busca poner fin al proceso iniciado en 2022, cuando los trabajadores asumieron la gestión productiva de la planta, luego de años de administraciones y gerenciamientos que derivaron en el quiebre de la empresa.
Desde entonces, la cooperativa viene trabajando en dos frentes paralelos: el sostenimiento de la producción y la conversión de Cotar en una fábrica recuperada por sus trabajadores.
“Desde que se presentó la quiebra fuimos trabajando en demostrarle a la sindicatura que nosotros nos tomamos esto con seriedad y que queríamos conservar los puestos de trabajo. Trabajamos mucho para eso y logramos efectivizar una propuesta que ya está en manos de la Justicia”, expresó Medin en diálogo con Rosario/12.
“El eje central de nuestra propuesta es compensar nuestros créditos por la fuente de trabajo. Lo que tenemos por lo que queremos”, completó.
El planteo de los trabajadores se basa en la Ley de Concursos y Quiebras que habilita a las cooperativas conformadas por extrabajadores de una empresa a solicitar la compensación del valor de los activos mediante créditos laborales cedidos por los asociados.
Con la quiebra de la vieja Cotar, los trabajadores quedaron como acreedores de una deuda salarial, más las correspondientes indemnizaciones, que sentaron las bases para pugnar por la recuperación de la fábrica ubicada en barrio Ludueña. Ahora aguardan que el trámite avance en la Justicia a la espera de novedades.
