
En las exposiciones iniciales los especialistas Jorge Comesaña y Patricio Tibaldi se refirieron a los desafíos que tiene gestionar la calidad en eficacia y eficiencia, donde la producción debe dialogar con los costos y el contexto socioeconómico.
Jorge Comesaña, asesor de empresas, son más de 35 años de gerenciamiento en diversas empresas argentinas abrió el encuentro situando su exposición en eficiencia operacional como eje de la competitividad en la industria de alimentos. Una de los principales puntos como la utilización eficiente de recursos de moco eficiente, con eficacia y efectividad, utilizando la menor cantidad de recursos posibles. La calidad debe dialogar con la estructura de costos, la eficacia es hacer las cosas correctas para alcanzar la meta desde el punto de vista de la calidad en relación con los costos.
Comesaña puso de ejemplo a Villa María como una cuenca que industrializa millones de litros de leche cada día y lo realiza con tecnología de punta sin perder de vista la normativa que la regula.
El especialista se refirió también a producir en tiempos de inflación y caída del consumo. Es allí donde se debe trabajar sobre los costos internos en la empresa. “Se han reducido los márgenes y hemos debido trabajar sobre las ineficiencias que, en tiempos de inflación se disimulaban” y hizo hincapié en la reducción de los stocks y la planificación, eje central de la búsqueda de eficiencia.
Comesaña se refirió además al impacto de la energía y el transporte en los costos. También se refirió a la depreciación de los activos como maquinaria, los costos variables en distribución y el impacto que tienen los bad goods, aquellos productos que se descartan por vencimiento o terminación y que tienen impacto importante en los costos con lo que opera la industria alimentaria.
Son épocas desafiantes y entre otros se encolumnan los incobrables, aquellas deshonras en los acuerdos comerciales.
El especialista aconsejó no perder de vista algunos impactos colaterales por cuestiones financieras o ajuste cambiario. El efecto de apalancamiento operativo es también un efecto multiplicador, la expansión del margen neto y la resiliencia ante la presión impositiva.
