La cantidad de personas sin trabajo en la Ciudad llegó a 136.500 en el primer trimestre. Al mismo tiempo crecieron los ocupados por cuenta propia y aumentó la proporción de asalariados sin descuentos jubilatorios.
La desocupación en la Ciudad de Buenos Aires se ubicó en 7,9% durante el primer trimestre de 2026 y se mantuvo prácticamente sin cambios respecto del mismo período del año anterior. Sin embargo, detrás de esa estabilidad aparecieron señales de deterioro en la composición del mercado laboral, con un avance de las ocupaciones independientes, un incremento de los puestos de pocas horas semanales y una mayor proporción de trabajadores asalariados sin aportes jubilatorios.
Los datos surgen del informe sobre la situación del mercado laboral elaborado por la Dirección General de Estadística y Censos porteña. El relevamiento mostró que la población económicamente activa alcanzó las 1.728.500 personas, mientras que la cantidad de ocupados llegó a 1.592.000. En paralelo, la población desocupada ascendió a 136.500 personas.
La tasa de desempleo se ubicó apenas una décima por encima del 7,8% registrado en el primer trimestre de 2025. Según el organismo estadístico, el indicador no mostró cambios significativos debido a que las tasas de actividad y empleo crecieron de manera similar durante el último año.
La tasa de actividad para la población de 10 años y más se colocó en 64,1%, por encima del 62,5% observado un año atrás. La tasa de empleo, en tanto, llegó al 59%, frente al 57,6% del mismo período de 2025. En términos absolutos, tanto la población económicamente activa como la ocupada registraron incrementos interanuales. La primera creció 2,8% y la segunda avanzó 2,7%. Aun así, la cantidad de personas sin trabajo aumentó. Durante el primer trimestre del año se contabilizaron 136.500 desocupados, frente a los 132.000 registrados en igual período de 2025.
La situación afectó con mayor intensidad a las mujeres. La tasa específica de desocupación femenina alcanzó el 8,7%, mientras que entre los varones se ubicó en 7,1%. Además, las mujeres representaron el 54,4% del total de personas desocupadas.
Uno de los fenómenos destacados por el relevamiento fue el crecimiento del trabajo por cuenta propia. En el primer trimestre de 2026, unas 350.500 personas desarrollaron actividades bajo esta modalidad, frente a las 323.000 registradas un año antes. De esta manera, los cuentapropistas representaron el 22% del total de ocupados. El segmento registró una expansión interanual de 8,4%, un ritmo superior al crecimiento general del empleo.
La participación de los mayores de 65 años también resultó significativa. Este grupo representó el 14,7% de los cuentapropistas, más del doble de la incidencia que tuvo dentro de la población ocupada total, donde alcanzó el 7%. La expansión de las ocupaciones independientes convivió con un aumento de la informalidad laboral entre los asalariados.
Los trabajadores en relación de dependencia continuaron siendo la categoría predominante del mercado laboral porteño. Representaron el 74,1% de la población ocupada, una proporción similar a la observada un año atrás.
Sin embargo, disminuyó el porcentaje de asalariados con cobertura jubilatoria. Durante el primer trimestre de 2026, el 72,7% de los trabajadores en relación de dependencia recibió descuentos jubilatorios. En el mismo período de 2025, esa proporción alcanzó el 74,6%.
Como consecuencia, aumentó el peso de quienes no contaron con descuentos previsionales. Este segmento representó el 27,3% del total de asalariados. Dentro de ese universo, el 11,5% realizó aportes por cuenta propia a la seguridad social, mientras que el 15,8% permaneció directamente sin registro. Un año antes, esas proporciones se ubicaron en 9,7% y 15,7%, respectivamente.
Las variaciones interanuales mostraron un fuerte crecimiento entre los asalariados que realizaron aportes por su cuenta. Ese grupo avanzó 20,4% respecto del primer trimestre de 2025. Los trabajadores sin registro también aumentaron, con una suba de 3,2%.
El informe también detectó un crecimiento de las ocupaciones con baja intensidad horaria. El 30,6% de la población ocupada trabajó menos de 35 horas semanales durante el primer trimestre del año. Ese conjunto mostró un incremento interanual de 17,3%, una de las variaciones más elevadas registradas en el mercado laboral de la Ciudad.
Dentro de este grupo sobresalieron las denominadas changas o trabajos a tiempo parcial marginal. Los puestos de menos de 16 horas semanales representaron el 9,7% de la población ocupada.
La comparación con el año anterior mostró un avance de este segmento. En el primer trimestre de 2025, las ocupaciones de menos de 16 horas semanales representaron el 8,2% de los ocupados. En contraste, disminuyó la proporción de trabajadores con jornadas extensas. Los ocupados que trabajaron más de 45 horas por semana representaron el 23,9% del total, frente al 26,4% registrado un año antes. Por su parte, quienes desarrollaron tareas entre 35 y 45 horas semanales concentraron el 45,5% de la población ocupada.
El relevamiento también analizó la situación de la subocupación horaria, es decir, de las personas que trabajaron menos de 35 horas semanales por causas involuntarias, quisieron trabajar más tiempo y estuvieron disponibles para hacerlo.
La tasa de subocupación alcanzó el 9% de la población económicamente activa. Entre las mujeres llegó a 10,3%, mientras que entre los varones se ubicó en 7,8%. Las mujeres representaron el 56,5% del total de personas subocupadas. Además, el 64,2% de los subocupados integró el grupo de quienes deseaban trabajar más horas, pero no realizaron una búsqueda activa para conseguir otra ocupación.
