La situación de incertidumbre en torno al futuro de Algodonera Avellaneda atraviesa días determinantes. La empresa textil, una de las principales fuentes laborales del norte santafesino, espera una definición clave en las próximas horas en medio de negociaciones judiciales con sus acreedores y con el foco puesto en la continuidad de los puestos de trabajo.
El secretario general del Sindicato de Trabajadores Textiles, Juan Carlos Bandeo, advirtió que el jueves será una jornada decisiva para el futuro de Algodonera Avellaneda, ya que se analizará la nueva propuesta presentada al Banco Nación, principal acreedor de la compañía.
La falta de acuerdo podría derivar en una quiebra o en un proceso de cramdown, mecanismo de salvataje judicial que buscaría evitar el cierre definitivo.
Mientras se desarrollan las negociaciones, la situación social dentro de la planta continúa siendo delicada. Desde mediados de abril, la empresa retomó parcialmente la producción con apenas 75 operarios distribuidos en dos líneas de trabajo: Open End y convencional. Sin embargo, otros 140 a 150 trabajadores permanecen fuera de actividad y sin ingresos regulares.
“Tuvimos una audiencia el 5 de mayo en la Secretaría de Trabajo donde reclamamos saber qué van a hacer con la gente que está afuera. Propusimos un plan de rotación de personal porque los que están afuera también saben manejar las máquinas. Necesitamos que todos tengan la posibilidad de trabajar y cobrar algo”, señaló Bandeo al describir el planteo realizado por el gremio.
La preocupación central pasa por la situación económica de las familias afectadas. Según detalló el dirigente sindical, la empresa mantiene deudas salariales correspondientes a diciembre y enero, además de no haber definido todavía un esquema de pago para los haberes pendientes de este año.
A esto se suma la falta de regularización de aportes previsionales y sociales. Desde el sindicato reclamaron que la firma complete el pago del formulario 931 para permitir que los trabajadores puedan acceder, al menos, al cobro de asignaciones familiares.
“Pedimos que hagan los aportes para que, por lo menos, la gente que está afuera pueda cobrar las asignaciones por sus hijos. Hoy no están recibiendo ni siquiera eso”, sostuvo Bandeo.
En paralelo, el conflicto avanza en el plano judicial. El pasado 8 de mayo se realizó una audiencia informativa en el juzgado donde la empresa presentó una nueva oferta para sus acreedores. El eje de las negociaciones pasa por el Banco Nación, que anteriormente ya había rechazado una propuesta al considerarla insuficiente.
“El Banco Nación es el acreedor más grande y ya había rechazado una propuesta anterior por considerarla inaceptable. Algodonera presentó una nueva oferta que se está estudiando. Este jueves es la reunión decisiva”, explicó el referente gremial.
La cuenta regresiva tiene además una fecha límite inmediata. El viernes vence el período de exclusividad previsto dentro del proceso concursal, instancia clave para definir el rumbo de la empresa. En caso de no alcanzarse un acuerdo, la textil podría ingresar en una quiebra o en un esquema de cramdown.
Para los trabajadores, el principal temor es la pérdida definitiva de los empleos en un contexto económico complejo para toda la industria textil argentina. Bandeo vinculó la crisis local con la apertura de importaciones y la caída del consumo interno, factores que golpean con fuerza a la actividad.
“Muchos compañeros están haciendo changas, pero la mayoría tiene mucha antigüedad y no quiere perder sus años de trabajo. Estamos esperando que la industria nacional reaccione porque la competitividad nos está matando”, concluyó el dirigente.
