Desde el Sindicato de la Alimentación STIA rechazaron que las medidas gremiales hayan paralizado la planta de Granja Tres Arroyos en Concepción del Uruguay y apuntaron a la “mala gestión” y el “desmanejo económico” de la empresa. Denuncian deudas salariales, incumplimientos y un plan de pagos caído.
En medio de la creciente tensión por el cierre “por tiempo indeterminado” de la planta local de Granja Tres Arroyos, el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) emitió un contundente comunicado en el que responsabilizó a la empresa por la profunda crisis que atraviesa la fábrica y rechazó de plano las acusaciones que intentan endilgarle al accionar sindical la paralización de la actividad.
Bajo el título “Granja Tres Arroyos y la mentira patronal: responsabilizar la acción sindical por la ineficacia empresarial”, la conducción gremial sostuvo que la situación actual “no es consecuencia de la acción sindical, sino el resultado directo de la mala gestión empresarial y el desmanejo económico-financiero”.
En el escrito, los trabajadores recordaron que desde hace años vienen soportando “incumplimientos del convenio, precarización laboral y políticas de ajuste”, además de atrasos salariales y reducción de personal. Actualmente, según detallaron, la empresa adeuda la segunda quincena de abril y la primera de mayo de 2026. También denunciaron incumplimientos en el pago del aguinaldo, vacaciones, aportes a la obra social, retenciones y cuotas alimentarias ordenadas judicialmente.
“El plan de pagos propuesto unilateralmente por la patronal tampoco fue cumplido: solo se abonó una cuota y media”, señalaron desde el STIA.
El comunicado se difunde mientras cientos de trabajadores continúan movilizados y realizando colectas solidarias para asistir a las familias afectadas por la falta de ingresos. La paralización indefinida de la planta mantiene en vilo a toda Concepción del Uruguay debido al fuerte impacto social y económico que genera sobre cerca de 900 familias vinculadas directa e indirectamente a la actividad avícola.
Desde el sindicato aseguraron además que las medidas gremales “jamás fueron inflexibles ni desproporcionadas” y remarcaron que siempre existió voluntad de diálogo y participación en las instancias de negociación. “Las y los trabajadores siempre acompañamos con esfuerzo y responsabilidad distintas propuestas para sostener la actividad. Sin embargo, lejos de resolver la situación, la patronal profundizó el ajuste mediante despidos, rebajas salariales y eliminación de adicionales”, expresaron.
Por último, la conducción sindical reafirmó su decisión de “defender cada fuente laboral” y exigir el cumplimiento inmediato de todas las obligaciones salariales y laborales pendientes, en un conflicto que ya encendió todas las alarmas en la región.
