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Denuncian un lockout patronal del nuevo propietario que cerró sin aviso la textil Khamsin de Vicente López

Cerca de 50 trabajadores de la empresa textil Khamsin S.A., ubicada en Florida Oeste, permanecen desde hace una semana en las puertas de la fábrica luego de que el nuevo propietario les impidiera el ingreso a la planta, en medio de un conflicto que incluye salarios impagos, falta de pago del aguinaldo y acusaciones de vaciamiento.

Los empleados de la firma Khamsin SA, dedicada a la producción de medias para marcas como Topper y Volcom, se enteraron el 18 de junio de que la empresa había cambiado de dueño. Según denunció Emanuel Vizgarra, delegado de la Asociación Obrera Textil (AOT), en diálogo con Tiempo Argentino, a partir de ese momento comenzaron una serie de irregularidades: despidos de compañeros con licencia médica sin pago, el abono de sólo la mitad de la quincena y el incumplimiento del aguinaldo. La fábrica estaba en manos de Diego Niebisky y ahora quedó a cargo de Gabriel Corigliano, vinculado a Mom Sport, empresa que vende ropa importada por kilo.

Los trabajadores comenzaron con medidas de fuerza para reclamar las deudas y exigencias sobre el futuro de la planta. Sin embargo, el miércoles de la semana pasada se encontraron con las puertas cerradas y un cartel que informaba sobre supuestas tareas de «seguridad e higiene». Desde entonces, aseguran, ningún empleado antiguo pudo volver a ingresar. «La gente de ellos entra y sale, pero a los trabajadores registrados no nos dejan pasar. Trajeron personal nuevo y, según pudimos ver, en condiciones irregulares», sostuvo el delegado al mismo medio.

El origen del conflicto genera particular preocupación por los antecedentes del nuevo propietario. Los gremios señalaron que Corigliano ya habría aplicado una maniobra similar en Catamarca, cuando adquirió la ex Textilcom en 2025: recontrató a los trabajadores desde cero para no reconocerles la antigüedad y, a pesar de haber recibido subsidios provinciales, despidió a 23 empleados. En ese marco, los trabajadores de Khamsin temen que la firma busque reconvertirse en importadora, deshaciéndose del personal bajo convenio y utilizando mano de obra más flexibilizada, en un contexto que califican como «vaciamiento» de la empresa.

La Asociación Obrera Textil (AOT) y el Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines (SETIA) realizaron una presentación en el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires denunciando un presunto lockout patronal y reclamando la intervención de las autoridades. Mientras esperan una respuesta oficial, los trabajadores mantienen la protesta en las puertas de la fábrica, con la angustia de quienes tienen años de antigüedad, algunos más de 17, y hoy ya ni siquiera tienen dinero para cargar la SUBE y llegar al reclamo.

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