
Un estudio científico a gran escala revela la cantidad exacta de café que favorece la estabilidad emocional y reduce el riesgo de trastornos mentales.
Para millones de personas, el aroma del café recién molido es el primer paso indispensable para iniciar la jornada. Sin embargo, lo que tradicionalmente se consideraba un simple estimulante metabólico, hoy se revela como una herramienta crucial para la estabilidad emocional. Un reciente estudio a gran escala ha arrojado luz sobre la cantidad exacta de tazas permitidas por día para no desarrollar estrés, depresión y ansiedad. Esto dice la ciencia.
Recientemente, la ciencia ha dado en la tecla sobre la cantidad de tazas de café que podemos tomar a diario. Esto es gracias a un estudio titulado Daily coffee drinking and mental health outcomes: Sex differences and the role of caffeine metabolism genotypes, publicado en la prestigiosa revista científica Journal of Affective Disorders. El trabajo fue liderado por el investigador B. R. Song y un equipo de especialistas de la Escuela de Salud Pública y el Hospital Zhongshan de la Universidad de Fudan, en Shanghái. En él se puede saber la relación entre un excesivo consumo del café y el posterior desarrollo de inestabilidad emocional marcada por el estrés, la depresión y la ansiedad.
¿Cuántas tazas de café debemos tomar por día?
Para alcanzar sus conclusiones, los científicos examinaron una enorme base de datos: el UK Biobank, que incluyó a 461.586 participantes que inicialmente no presentaban trastornos mentales, seguidos durante un período de más de 13 años. Los resultados establecen lo que los científicos denominan una «curva en J» en relación con el bienestar psicológico. Según el estudio, el consumo óptimo para reducir el riesgo de padecer estrés, depresión y ansiedad se sitúa precisamente entre las 2 y 3 tazas de café diarias. Los participantes que mantuvieron este hábito de consumo moderado mostraron los niveles más bajos de incidencia en trastornos del ánimo y una mayor resiliencia mental frente a las presiones cotidianas.
Un hallazgo fundamental del equipo de la Universidad de Fudan es que la moderación es el factor determinante. Consumir menos de dos tazas de café diarias no activa completamente los mecanismos protectores, pero excederse más allá de las cuatro o cinco tazas de esta infusión puede resultar contraproducente. En dosis elevadas, el café no solo pierde su efecto protector, sino que puede exacerbar los síntomas de inquietud, nerviosismo e insomnio debido a la sobreestimulación del sistema nervioso.
Además, el estudio sugiere que los beneficios no dependen exclusivamente de la cafeína. Los investigadores observaron resultados positivos similares en quienes consumían café molido, instantáneo e incluso descafeinado. Esto indica que otros componentes bioactivos de la bebida, como los ácidos clorogénicos y diversos antioxidantes naturales, juegan un papel vital en la neuroprotección y en la modulación de las respuestas inflamatorias del cerebro.
