
La química textil ofrece métodos precisos para remover manchas de café en prendas blancas. Con el procedimiento adecuado es posible evitar daños en las fibras.
Ante un derrame de café sobre una prenda blanca, la primera acción debe ser absorber el exceso de líquido con un paño seco. Luego, aplicar un producto específico.
El café contiene taninos y derivados de la reacción de Maillard, compuestos que se adhieren a fibras como el algodón y el lino mediante puentes de hidrógeno. Si el café incluye leche o crema, las proteínas y lípidos actúan como selladores al secarse.
El error más frecuente es frotar con agua caliente, ya que la fricción extiende los taninos y desnaturaliza las proteínas lácteas, fijando la mancha.
El procedimiento recomendado es: presionar suavemente con papel absorbente, enjuagar el reverso de la tela con agua fría, aplicar una mezcla de partes iguales de agua fría y vinagre blanco (ácido acético al 5%) durante 10 a 15 minutos, luego usar detergente con enzimas o jabón lavavajillas. Si persiste una sombra, emplear percarbonato de sodio.
