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Código Futuro: Robots de $20,000 en preventa y despidos masivos, bienvenidos al futuro desordenado de la IA

Para muestra, el caso de Amazon. La compañía está en medio de los mayores recortes de su historia, apuntando a 30,000 empleados corporativos (cerca del 10% de su plantilla de oficinas). Powell fue crudo: cuando se ajustan los datos estadísticos, “la creación de empleo está muy cerca de cero”.

El culpable es el tema que domina cada sala de juntas: la IA. Los CEOs ya no lo ocultan. La IA generativa está demostrando ser una herramienta de productividad sin precedentes, y el “costo” (o la “optimización”) somos nosotros, el trabajo de cuello blanco.

Latinoamérica: mutación y escasez

¿Y cómo nos agarra esto en nuestra región? El nuevo reporte “Impact of AI 2025” de Get on Board pinta un panorama preocupante. El mercado laboral tecnológico en Latinoamérica no se está contrayendo, dice el informe, sino mutando a gran velocidad”.

Mientras México lidera la adopción de IA en startups y Argentina (sorprendentemente) destaca en paridad de género, el verdadero desafío es otro: la aguda escasez de talento.

Aquí es donde se conectan todas las notas. El problema no es solo que la IA elimine empleos (como alerta Powell); es que crea empleos nuevos y radicalmente diferentes que nadie en la región sabe cómo llenar. El reskilling (la recapacitación) no es una opción; es una emergencia de infraestructura nacional.

Juego de Tronos en OpenAI

Si el drama de noviembre de 2023 en OpenAI les pareció un sueño febril, esta semana despertamos con la cruda realidad. La tecnología que está redefiniendo la economía global es manejada por un grupo de personas envueltas en una telenovela.

Gracias a la demanda de Elon Musk, tuvimos acceso a la deposición judicial de Ilya Sutskever, el cofundador y científico jefe que fue clave en la fallida expulsión de Sam Altman.

Los detalles son oro puro para entender la geopolítica de Silicon Valley:

El intento de destitución se consideró durante “al menos un año”.

Sutskever redactó un memo de 52 páginas detallando “patrones de deshonestidad y manipulación” de Altman.

La mayor parte de la evidencia provino de Mira Murati (la ex-CTO), e incluso se menciona un “Memo Brockman” sobre la conducta del presidente de OpenAI. La acusación más fascinante: Altman supuestamente “enfrentó” a Murati contra Daniela Amodei (hermana de Dario Amodei, CEO de Anthropic).

Durante la crisis, Anthropic expresó interés en una fusión, y se propuso que Dario Amodei (el rival) liderara la nueva entidad combinada. Esto es oro puro. Es la historia de origen del ecosistema actual. La razón por la que Sutskever y otros jugadores clave están ahora en laboratorios rivales se forjó en esta desconfianza. Muestra lo cerca que estuvimos de un panorama de IA radicalmente diferente.

Lo que leo: Frankenstein, de Mary Shelley

Esta semana estoy releyendo la versión anotada de Frankenstein de Mary Shelley, en parte como preparación para la adaptación que viene de Guillermo del Toro. No puedo dejar de pensar que es la parábola fundacional de todo lo que cubrimos en esta newsletter. Frankenstein no es una historia sobre un monstruo; es una historia sobre un creador negligente. Es la crónica de un científico, Victor, tan consumido por la soberbia tecnológica, tan obsesionado con el “¿podemos hacerlo?”, que nunca se detuvo a pensar en el “¿qué pasa después?”.

Es exactamente lo que vemos hoy. Lo que revela la deposición de Sutskever es que el drama en OpenAI no gira en torno a una visión filosófica unificada sobre la AGI, sino sobre el más humano de los caos: egos, poder y desconfianza. Son los Victor Frankenstein modernos, discutiendo sobre quién controla el laboratorio, mientras su creación ya está ahí fuera, aprendiendo y escalando.

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