
El hecho, ocurrido en la Escuela Provincial Agrotécnica N° 3, generó alarma en la comunidad educativa en el marco de una serie de amenazas de tiroteos que se investigan en la provincia.
Dos estudiantes de la Escuela Provincial Agrotécnica N° 3, ubicada en la localidad de Rodeíto, fueron descubiertos este miércoles portando pistolas de juguete dentro del establecimiento educativo. El hallazgo se produjo luego de que docentes observaran movimientos sospechosos en el patio y procedieran a revisar a los menores.
Ante la situación, intervino personal de la Comisaría Seccional N° 53, que realizó el secuestro preventivo de los juguetes. Si bien se trataba de réplicas, el episodio generó preocupación dado el contexto de amenazas de tiroteos que han afectado a diversas escuelas de Jujuy en las últimas semanas.
La provincia registra la aparición de mensajes intimidatorios, grafitis y publicaciones en redes sociales que anuncian presuntos ataques armados. El Ministerio Público de la Acusación (MPA) investiga hechos similares en ciudades como Libertador General San Martín, Fraile Pintado, Tilcara, San Pedro y San Salvador de Jujuy.
Las autoridades advirtieron que los responsables de estas amenazas podrían enfrentar penas de hasta 6 años de prisión por el delito de «Intimidación Pública». En este marco, se han realizado allanamientos y secuestros de dispositivos electrónicos para identificar a los autores.
El comisario Julio Aramayo, jefe de la zona de San Pedro, brindó detalles sobre las medidas adoptadas tras lo sucedido en Rodeíto y la situación regional. Tanto el Gobierno provincial como especialistas en salud mental instan a los padres a involucrarse más en la vida digital y cotidiana de sus hijos.
El gobernador Carlos Sadir pidió «poner más atención a las cuestiones de cada uno de los niños y adolescentes para no tener que lamentar hechos de violencia». Psicólogos locales señalan que estas conductas suelen ser réplicas de fenómenos sociales vistos en otras regiones, muchas veces inducidos por contenidos en redes sociales, lo que refuerza la necesidad de un diálogo asertivo y una supervisión constante en el hogar.
