Ramiro Cherñetz, actual jefe de Relaciones Laborales y Asuntos Legales en Gestam Argentina, asumirá la conducción de la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales (DNAS), el área clave de la Secretaría de Trabajo que regula la vida interna de los gremios. El funcionario viene del sector empresarial y es cercano a la Unión Industrial Argentina (UIA), en un contexto sensible por la gestión de los expedientes sindicales.
La información circula por los pasillos de Capital Humano, el mega Ministerio a cargo de Sandra Pettovello. Ramiro Cherñetz será el próximo a cargo de la Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales (DNAS), el área clave de la Secretaría de Trabajo que regula la vida interna de los gremios y tramita su personería y reconocimiento.
Cherñetz es un abogado, profesional del derecho y los recursos humanos con una trayectoria en empresas y estudios jurídicos. Antes de su llegada a Gestam Argentina, trabajó en Limpiolux, una compañía de limpieza. También pasó por el HSBC Bank Argentina, donde ocupó posiciones vinculadas al área legal y de relaciones laborales del banco, y por el estudio Nicholson y Cano Abogados, una firma de primer nivel en el ámbito corporativo argentino. Completó su formación con estudios de posgrado en la Universidad Nacional de Tres de Febrero.
La DNAS, el área que Cherñetz dirigirá, tiene bajo su órbita la aplicación de la Ley de Asociaciones Sindicales N° 23.551, que regula el régimen de personería gremial, la elección de autoridades y el funcionamiento interno de los gremios. Es una de las áreas más sensibles de la Secretaría de Trabajo, por la que ya han pasado varios funcionarios y, como relató InfoGremiales, sobre la que pesa la sospecha bien fundada de manejos poco claros en lo que tiene que ver con los trámites requeridos por los gremios para poder funcionar normalmente.
Por la Dirección pasan delicadas definiciones para la vida interna de los sindicatos y una firma, una demora innecesaria, una objeción o un cajoneo podría aportar a la estabilidad o inestabilidad de los gremios en momentos en los que no hay demasiado margen de maniobra. Y lo mismo en sentido contrario.
La DNAS ha estado más de una vez en el centro de la polémica durante los últimos años. En julio de 2025, el entonces director del organismo, Claudio Aquino, renunció tras un año y medio de gestión, con una denuncia penal por haber firmado un dictamen en el que sugería la intervención del sindicato Uatre, finalmente rechazada en la Justicia. Su salida fue interpretada como una derrota política para la Secretaría de Trabajo a cargo de Julio Cordero, que perdió entonces a un funcionario clave.
El reemplazo de Aquino fue Darío Silvestro, un abogado laboralista de perfil más técnico y bajo, que hasta entonces se desempeñaba como el segundo de la DNAS. Fue oficializado como Director Nacional a partir del 14 de agosto de 2025 mediante una resolución del Ministerio de Capital Humano. Su designación, en principio negada desde el oficialismo, buscó garantizar la continuidad administrativa del área luego de una gestión anterior salpicada por denuncias y cuestionamientos. A diferencia de su antecesor, Silvestro mantuvo un perfil más bajo. Se desconocen, por el momento, los motivos de su reemplazo.
